La ventana se volvió abrir
El viento es el mismo que sopla
El pan se calienta en las manos
del cerro olvidado
Las hojas vuelan junto a mi mirada
que se pierde en la gota que se desvanece en el aire
Mi mirada reposa en la piedra que sigue en el mismo lugar
Mi mirada divaga en los mundos desconocidos
Será que nada está reconocido
Será esa ventana que se abre, para perder la mirada
Para poder volar en alas de cantos
El último árbol florece, mi mano quiere volver a tocar
Lo que se ha perdido, pero el ciclo se ha repetido
Todo es un círculo de piedras que chocan, porque las historias
Son las mismas, ni la mirada se ha renovado en la ventana que se abre
Cuando queremos volver a divagar, no se ha aprendido nada.
Esteban, me perecieron muy buenos tus poemas, una historia que aún falta por contar, queda muchooo, pero muchoo.
ResponderEliminarCada verso que iba leyendo la historia me cobraba imágenes ilusas
Se despide, Tatiana
Y escribbeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee muchooo, escuche por ahí que El día es para dormir, la tarde para escribir y la noche para conversar....