viernes, 24 de septiembre de 2010

Sentada a un costado de la micro

Rios, circulan en esa vereda
y tú sentada a un costado del
         asiento basural.
Tocando los cascabeles del camino.

Sentada en ese espacio prohíbido,
embrillantas las luces de tu
            círculo.
 Gemidos en cantatas llegan al
reloj de manececillas (Como un reloj de arena).

El tiempo se reducía para llegar a mi destino,
             pero nuestras miradas se cruzaban en distintas
          latitudes

Nuestra separación eran esqueletos
                      y un largo camino interceptados por
               vocecillas.

Nos movíamos circulando en Santiago
                                     y en lugares que nuestras manos han soslayado
en alguna de nuestras vidas.

El tiempo se detenía, produciendo una
embriaguez de los sentidos.
        La mirada volteaba sobre tu cabeza
y te cubrías los senos con un adorno de tus
                                                 cabellos.

El reloj, cayó y avanzaron siglos que se
perpetuaron en tu cuerpo.
       Sólo rocé tu mano cuando terminó
 el recorrido del camino, en el sonido de
        un TIMBRE que indicaba lo vivido

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Bicentenario

En esta copa está esa mirada fundida y escondida
Mis pies se esconden y los tuyos no aparecen
Vuelas con alas de acero y tu risa está programada

Nos abrazamos y no sabemos por qué
Celebramos y bailamos en nubes
Y en las cimas nos escupen

Palabras, y falsos ropajes
Manipulados y callados
Maquillaje adornan el ambiente

Caminar cuando la roca cae
y los mares se levantan
pero nuestros ojos ven horizontes cuadrados

Nunca hemos abrazado nuestros ojos
Porque son caretas las que manejan nuestro lenguaje
y la esencia es un termino cagado de indiferencia

Te abrazo en la semilla y los cosmos y en la esencia
Porque quiero evocar las miradas al exterior
Camino y me hago tierra para llegar a la esencia
Para divagar en el tiempo y abrazarte hermano de mapu

Definitivo no quiero gritar, ni celebrar
Palabras escondidas, calladas y ocultadas
Que duermen en las conciencias
No quiero decir 200 años de opresiones e injusticias
No quiero bailar en los cerros manchados, mientras hermanos mueren por bailar
En la dignidad. 

viernes, 3 de septiembre de 2010

Inventado

Me encontré en una dimensión que era desconocida
Miré un piso de hojas que sacudías mis pies
Y te miré a ti, y solo pude abrazarte en el velo de la luna
Solo pude besarte cuando mis ojos se cerraban


Corrí por murallas que eran de ramas 
y tus ojos eran de aguas, pero mis ojos no hablaban
Una vez más callé en esas orbitas mientras bebo un café 
en el círculo de fuego

Te escribí una carta, mientras volví a correr, arranque mi manta 
y la tiré al infinito
Tomé mis manos y las dejé en los costados de las ramas
Inventé un lenguaje para obsequiarte 
y lo guardé en el fondo de los mares

Entregué mi rostro en las rocas 
y te besé en las cosmovisiones
Destruí mi cuerpo y me callé
Esa carta se construyó  del viento y de la esencia
Y tus ojos me hablaron y un ciclo cayó sobre mí
Y te tomé en un mundo que construí con mis manos
Pero se aniquiló cuando abrí mis ojos  
y ya no te tomé para ver mi mundo, sino que ahora tomé para desaparecer