miércoles, 27 de octubre de 2010

borracho por santiago

Balanceándose sobre esa silla, los cuadros caían
sobre este cuarto.
Los huesos se juntaban y el vaso se levantaba 
añorando un viento pasado.


Pasados que no llegaban, ciclos terminados
(El viento había hablado)
Como unos siglos cayeron sobre mis sombras.
Estaba a un costado de un basurero atávico


Recojo esa caja abatida por mis manos, quedando
suspendida en mi boca, para mirar santiago de otra 
forma.


Camino por estos puentes ya las aguas fluyen.
Mi mirada se fija en el centro de esa fluidez. 
!Quiero otra caja qué adormezca la mirada!


Camino por estos laberintos y en ese cuarto
dejé un brazo; en cada lugar he dejado algo.
Sigo caminando para llegar, para buscar algo
que he perdido. Te ordeno alma deja de webiar


Divago y busco algo que he extraviado, que he 
añorado, que existe y ha existido, pero que no 
reconozco. Entre sombras trato de agarrar esa 
mano para ver si un letrero se asoma en el camino


No sé cómo, pero estoy en esta vereda y observo sus
rostros pintados con témpera. Me miran con extrañeza , 
murmurando....................... Todo esto porque entre vinos 
y chelas quiero volar, quiero encontrar esa manta que tallé 
en un tronco en siglos pasados.


Qué miran, sus ojos dormidos, callados y falsos no han 
visto a un weón borracho tomando una brocha, pintando árboles
tallando cielos y buscando esa semilla que dejé en algún lugar.


Bajo la última lata entre bancas, tierras y hojas vomito sobre
lo que pudre el oxígeno, el cáncer que aniquila mis huesos, el frío
que paraliza mis letras.


Me despido de la imágen perfecta que dibujé en tu rostro
y de añorar tu mirada. Me despido de esas miradas falsas 
que estaban en mi círculo.
Abrazo lo que siempre ha estado a un costado de ese camino 
de ramas y tomo pinceles que pinten mi rostro, para seguir 
buscando esa semilla después de dormir mi borrachera

lunes, 25 de octubre de 2010

Desde tu partida

Siento como si todo
se detuviera, si el reloj nunca hubiese
avanzado. Siento que el
ayer es el hoy y será el mañana

Siento que me siento en esa
vereda que caminamos juntos.
Siento que el tiempo es una evanescencia
de nuestras miradas.
Siento que ese canal sigue mostrando
la estación del ayer.

Siento que tu risa sigue golpeando
muros. Siento que dices tranquilo.
Siento que sigues construyendo de barro
tus manos. Siento que nuestras manos
se rozan en patronato.

Siento que tu voz es llevada por
tormentas. Siento que me lanzo al cielo
tratando de buscarla.

Siento un grito que llega a mi cráneo
castigado.
Siento que en 2990 se venderán unos
zapatos. Siento que es pascua y nuestros
codos se juntarán.

Siento que busco en el subterráneo.
Siento que tu lenguaje es evaporado .
Siento que tu mirada se diluye.
Siento que estoy pal pico
Siento que tu mirada  está a mi lado
cuando una lágrima cae en la copa vacía

lunes, 18 de octubre de 2010

Mundos paralelos

Qué raro es todo esto, jugamos
en mundos paralelos y nuestras
miradas se adormecen en los cementos.

Buscamos en los vientos y
drogamos el pensamiento
(Todo esto en mundos paralelos)

(En un monte, en los valles,
en las calles, en los mares, en los
cuartos, en los bares escribimos al mismo tiempo)

Cada uno busca un sentido, para grabar
en las hojas de palabras que perduren
en los tiempos

Depositado sobre una vereda (de botellas)
busco lenguajes para pintar
nuevas palabras.
(qué están ahí entre rocas, pero faltan ser escuchadas).

Ubicados como en un manicomio,
buscamos siglos de antaño.
Rostros que salgan de lo estático

(En mundos paralelos)

Deposito mis entrañas
sobre esa muralla y converso con
Freud sobre mis palabras

Esto es como jugar a la nada,
pero que nada más hermosa es
transformar las palabras.

Somos como unos escarabajos
que viven en los subterráneos
buscando la tierra que hable sobre
nuestras manos.

Estar en este submundo, fumando un verde
del cielo, me pregunto por qué escribo otros han dicho
escribí pero no fui feliz (Adhiero)

(pensar, escribir y leer sobre hojas
que se depositan en el camino)

No estamos en diarios ni en conversaciones
de esos viejos del canon. Pero, que hermoso
escribir en estos mundos de barro.

Pasaban sobre esta vereda, miradas
que no hablaban y buscaban entre mis
manos la niñez de su pasado.

Qué extraño es todo, en un rincón de las
tierras alguién retrata la fotografía que se refleja
en las piedras que sube por sus hombros y las
plasma en el viento.

Mejor camino y llego a ese rincón
(con retratos, lenguajes de miradas,
vientos de trascendencia y barros de vivencias)
para sentarme a conversar con mis otros lenguajes
y eternizarlos en los siglos de la tierra.................................................................

martes, 12 de octubre de 2010

A Víctor Jara

Siglos de siglos eran tu palabra
que tocabas en las esperanzas.
Tu risa inundaba en los rostros simples
Tu mano nacía de plegarias de antaño

Tenías el fusil más peligroso
y tu mirada era como un fuego de ráfagas.
Eras más que una tonada, eras la guitarra de palabras

Hombre de lenguaje del viento
que tomabas entre tus manos, para construir
Caminos de otros mundos.

Sujeto de ropajes gastados
y de caminatas eternas
comprendías los mensajes de las vivencias.
Eres un enemigo, porque no sabías de asesinos.

Estrechemos nuestras manos, hermanos, para
evocar tu guitarra, porque tu lenguaje perdura
Sobre montañas.

Los odios se apoderaron de tu cuerpo, pero no de tu palabra
Quisieron enfrentar sus balas contra tu fusil. 44 disparos paralizaron
el reloj. Pero, tu mirada traspasó los tiempos y se volvió milenaria.
Las palabras, y golpes de antaño quisieron silenciar tu guitarra. Pero tu lenguaje
se transforma en flujos de trascendencia. Y ellos no pudieron destruir tu fusil
Que era formado de amor y libertad.

Tus últimas palabras siguen viviendo en nuestros entornos y los vientos traen tu lenguaje que habla por sí solo en este momento 


“¡Qué espanto causa el rostro del fascismo!
Llevan a cabo sus planes
con precisión artera sin importarles nada.
La sangre para ellos son medallas.

La sangre del compañero Presidente
golpea más fuerte que bombas y metrallas.
Así golpeará nuestro puño nuevamente” Víctor Jara

domingo, 3 de octubre de 2010

Morir para vivir

En ese espacio sin muros
corría un viento con olor antaño
En un extremo estabas tú, en esa 
arena de vivencias


En el otro extremo estaba, yo, sentado en esa
roca milenaria.
Nuestras miradas se cruzaron y la tierra 
empezó a girar.
Tonadas de otras vidas empezaron a llegar
junto a la rueda del camino............................


Hojas, hojas, hojas golpeaban nuestros rostros
y buscábamos  (Entre piedras) el lenguaje 
común de esos siglos pasados.
Nutriéndonos del viento que enseñaban unos mensajes 
de ruptura


Nuestras miradas estaban como un fuego 
y quisimos juntarnos, como en vidas pasadas.
Recogimos nuestros pasos gastados (por largas caminatas),
pero no pude sostener  tu mirada, en ese segundo te cubrí
con mi manta y fusilé mi alma.
Al caer vi mi rostro que me cubrió con mi  manta, para 
abrazarme en los tiempos milenarios y juntar nuestras tonadas 
como antaño.