sábado, 7 de abril de 2012

Y él camina

Salir atrasado, tragarse la rutina, no comer nada todo el día; son parte de este día. Entonces, mientras doy pasos de cansancio, me detengo en el centro. Los ojos me pesan, el estómago me habla y un completo está a punto de posarse en mis manos, pero otras manos se posan en él. Las manos manchadas, de ropa sucia, de mal olor, de hambre, es decir de un vagabundo cualquiera. Me mira, yo lo miro, camina, yo camino. Yo como en mi casa y él camina

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