Mis manos se revuelven en los aires.
La tonada suena, sí esa maldita tonada que irrumpe en mis ojos
Mi esqueleto es el mismo, pensé que las cosas cambian cuando se
Descansa, pero mis piernas están igual de tiesas
Cierro los ojos y las frazadas tapan mi rostro. Tonadas, vuelven
A revolotear como unas moscas. Mis manos golpean la nada
Mis ojeras siguen ahí. De eso me canso de lo mismo de ayer
De lo mismo de mañana y de los mismos qué vendrá
Creo reconocer la mirada que está acá, el reloj avanzó y sin decir palabra
El viento ya golpeaba en mi rostro, mojar los ojos como si esto renovara la mirada
Por qué no puedo seguir reposando mis huesos.
El café está acá en el me inundo, absorbo los recuerdos de los siglos pasados
De los juguetes que estaban en el tambor de palos pintados con témpera.
Recorro la greda de mis manos y los dibujos diseñados. Y llego a esos instantes
Que no vuelven. Que se abrazan, que se toman, con nostalgia y alegría.
El pelo cae en mis párpados y todo cae en mis manos. El café ya está frío.
Pero, acá caminando en los montes recorro mis brazos y los ojos perdidos
En el tronco, unas botellas tiradas del ayer en este subsuelo de barros. Yo no sé si camino o corro, pero siento que las manos se diluyen en el viento. Se prende pink floyd en mis oídos y viene ese tarro con su marcha lenta y unos brazos colgando. Está manchado, con líneas y viene de la misma forma del ayer, pero debo abalanzarme para ganar un cupo
Esqueletos con ojos perdidos sumidos en sus cuartos, en sus muros, sus redes. Avanzando me devuelvo atrás, camino y retrocedo. Las nubes están adornas por perlas y la tierra tiene unas estrellas. Quizás voy abriendo mis ojos y reconozco la hoja que cae por la ventana, reconozco los pasos de antaño y la mirada de mañana. Vuelvo a retomar mis palabras que no me abandonan, elevo un volantín con mis lenguajes y retomando las piedras, pintando los cuadros para que las nieblas no se posen en mis ojos, y el fuego renazca en mis cabellos, total ya se pasará este ciclo y me debo bajar para comenzar armar mis locuras talladas en agua
Este blog no tiene finalidad y una definición. Son diversos escritos sin interrupciones, son escritos que reflejan manifestaciones
miércoles, 24 de noviembre de 2010
martes, 9 de noviembre de 2010
Noche en un bar
Nuevamente en este bar, a la misma hora (21:00) con un jarro de vino entre las manos, pero desde un tiempo todo era distinto. Juan ya no sabía si seguía frecuentando este bar, porque era una costumbre desde años o era para escuchar aquella muchacha, que tocaba con sus dedos de hojas en la esquina, que cubría de negro la superficie. Vino más hojas igual escritura decían por ahí. Llegaba siempre con una hoja y un lápiz y se sentaba en el último rincón y decía lo mismo de siempre. Juan, anotaba en una hoja “Todo es un círculo de piedras que chocan, porque las historias son las mismas, ni la mirada se ha renovado en la ventana que se abre”. Recordando cuándo andaba por la vida gritando, saltando, cuándo se creía feliz y el cielo no decía nada, amigos eran los que estaban a su lado, cuando todo era lineal. Una dulce voz lo volvía a la realidad, pero que hermosa muchacha, que hermosa voz. A veces, pensaba Juan que el motivo de asistir aquel bar, no era la rutina, sino aquella muchacha.
El vaso volvía a su estado natural y nuevamente divagaba, recordaba aquella noche cuándo sus padres fueron asesinados. Solo en esta realidad. Dieciocho años y recién egresado de cuarto medio, un mayor de edad según la sociedad. Nadie existió en ese momento, corrió hacia la muchacha ahora a sus veintitrés años, tal como hace cinco años cuando corrió aquellos brazos de esa compañera, pero fue rechazado como hoy. Otro vino!!! Gritó. Se vio en ese mundo oscuro y encontró en el un refugio, no de los mejores, pero un refugio. Alcohol y hierba acompañaron esas noches de frío. Esa mujer, esa muchacha, aquella hermosa canción de Violeta despertó esos traslados. La hoja era su descargo, vomitaba en ella y sin mucha claridad escribió “El lápiz que sostuve el segundo escribe en esta nueva luz de oscuridad”. Miró y esa muchacha ya termina de cantar y tocar melodías, que parecían dioses cantando a la tierra.
No supo si era el presente, el futuro o el pasado, pero sentía que ya era hora de marcharse, porque la muchacha ya no tocaba y el vino se derramaba en el rostro, adiós gritó. Se sentó, vació su bolsillo y faltaba esa hoja y el lápiz, gritó y le tiraron en su rostro aquella hoja. Caminaba entre esas calles angostas, mientras la luna parecía juntarse con la tierra. Juan caminaba y pensaba y decía por qué escribí. Su respuesta era, para escupir. Llegó a un callejón, un gato maullaba y él le dice anda a jugar con las estrellas. Sacó un papelillo, preparó un viaje o eso pretendía, pero vio aquella muchacha, sí la misma del bar. Dejó tirado el papelillo, pero realmente se olvidó de el. Siguió aquella muchacha cuadras, pero quedó impresionado, porque su seguimiento lo condujo a un grupo de putas o prostitutas al gusto de quién lee. Ella se cambió guardó la guitarra y salió, pero Juan la interceptó le dijo, porque me has desilusionado, yo pensé que eras, como una hoja que caía en otoño, eras el dibujo que construí durante años. Déjame en paz! Gritó la muchacha, esto lo hago por necesidad y no por gusto. Te deseo solo dame la oportunidad y modifiquemos nuestras vidas. No, yo no puedo menos contigo, mírate no eres nadie. Solo eres un borracho que juega a ser poeta, eres un fracaso. Juan la tomó le dijo cuanto cobras puta de mierda. Sacó de su bolsillo un billete y se lo enrostró, ahora eres mía y haré contigo lo que se me plazca. Juan terminó por cumplir su deseo y cuando terminó gritó no vales nada. En ese momento siente que golpean su hombro y le dicen es hora de abandonar el bar muchacho.
El vaso volvía a su estado natural y nuevamente divagaba, recordaba aquella noche cuándo sus padres fueron asesinados. Solo en esta realidad. Dieciocho años y recién egresado de cuarto medio, un mayor de edad según la sociedad. Nadie existió en ese momento, corrió hacia la muchacha ahora a sus veintitrés años, tal como hace cinco años cuando corrió aquellos brazos de esa compañera, pero fue rechazado como hoy. Otro vino!!! Gritó. Se vio en ese mundo oscuro y encontró en el un refugio, no de los mejores, pero un refugio. Alcohol y hierba acompañaron esas noches de frío. Esa mujer, esa muchacha, aquella hermosa canción de Violeta despertó esos traslados. La hoja era su descargo, vomitaba en ella y sin mucha claridad escribió “El lápiz que sostuve el segundo escribe en esta nueva luz de oscuridad”. Miró y esa muchacha ya termina de cantar y tocar melodías, que parecían dioses cantando a la tierra.
No supo si era el presente, el futuro o el pasado, pero sentía que ya era hora de marcharse, porque la muchacha ya no tocaba y el vino se derramaba en el rostro, adiós gritó. Se sentó, vació su bolsillo y faltaba esa hoja y el lápiz, gritó y le tiraron en su rostro aquella hoja. Caminaba entre esas calles angostas, mientras la luna parecía juntarse con la tierra. Juan caminaba y pensaba y decía por qué escribí. Su respuesta era, para escupir. Llegó a un callejón, un gato maullaba y él le dice anda a jugar con las estrellas. Sacó un papelillo, preparó un viaje o eso pretendía, pero vio aquella muchacha, sí la misma del bar. Dejó tirado el papelillo, pero realmente se olvidó de el. Siguió aquella muchacha cuadras, pero quedó impresionado, porque su seguimiento lo condujo a un grupo de putas o prostitutas al gusto de quién lee. Ella se cambió guardó la guitarra y salió, pero Juan la interceptó le dijo, porque me has desilusionado, yo pensé que eras, como una hoja que caía en otoño, eras el dibujo que construí durante años. Déjame en paz! Gritó la muchacha, esto lo hago por necesidad y no por gusto. Te deseo solo dame la oportunidad y modifiquemos nuestras vidas. No, yo no puedo menos contigo, mírate no eres nadie. Solo eres un borracho que juega a ser poeta, eres un fracaso. Juan la tomó le dijo cuanto cobras puta de mierda. Sacó de su bolsillo un billete y se lo enrostró, ahora eres mía y haré contigo lo que se me plazca. Juan terminó por cumplir su deseo y cuando terminó gritó no vales nada. En ese momento siente que golpean su hombro y le dicen es hora de abandonar el bar muchacho.
miércoles, 27 de octubre de 2010
borracho por santiago
Balanceándose sobre esa silla, los cuadros caían
sobre este cuarto.
Los huesos se juntaban y el vaso se levantaba
añorando un viento pasado.
Pasados que no llegaban, ciclos terminados
(El viento había hablado)
Como unos siglos cayeron sobre mis sombras.
Estaba a un costado de un basurero atávico
Recojo esa caja abatida por mis manos, quedando
suspendida en mi boca, para mirar santiago de otra
forma.
Camino por estos puentes ya las aguas fluyen.
Mi mirada se fija en el centro de esa fluidez.
!Quiero otra caja qué adormezca la mirada!
Camino por estos laberintos y en ese cuarto
dejé un brazo; en cada lugar he dejado algo.
Sigo caminando para llegar, para buscar algo
que he perdido. Te ordeno alma deja de webiar
Divago y busco algo que he extraviado, que he
añorado, que existe y ha existido, pero que no
reconozco. Entre sombras trato de agarrar esa
mano para ver si un letrero se asoma en el camino
No sé cómo, pero estoy en esta vereda y observo sus
rostros pintados con témpera. Me miran con extrañeza ,
murmurando....................... Todo esto porque entre vinos
y chelas quiero volar, quiero encontrar esa manta que tallé
en un tronco en siglos pasados.
Qué miran, sus ojos dormidos, callados y falsos no han
visto a un weón borracho tomando una brocha, pintando árboles
tallando cielos y buscando esa semilla que dejé en algún lugar.
Bajo la última lata entre bancas, tierras y hojas vomito sobre
lo que pudre el oxígeno, el cáncer que aniquila mis huesos, el frío
que paraliza mis letras.
Me despido de la imágen perfecta que dibujé en tu rostro
y de añorar tu mirada. Me despido de esas miradas falsas
que estaban en mi círculo.
Abrazo lo que siempre ha estado a un costado de ese camino
de ramas y tomo pinceles que pinten mi rostro, para seguir
buscando esa semilla después de dormir mi borrachera
sobre este cuarto.
Los huesos se juntaban y el vaso se levantaba
añorando un viento pasado.
Pasados que no llegaban, ciclos terminados
(El viento había hablado)
Como unos siglos cayeron sobre mis sombras.
Estaba a un costado de un basurero atávico
Recojo esa caja abatida por mis manos, quedando
suspendida en mi boca, para mirar santiago de otra
forma.
Camino por estos puentes ya las aguas fluyen.
Mi mirada se fija en el centro de esa fluidez.
!Quiero otra caja qué adormezca la mirada!
Camino por estos laberintos y en ese cuarto
dejé un brazo; en cada lugar he dejado algo.
Sigo caminando para llegar, para buscar algo
que he perdido. Te ordeno alma deja de webiar
Divago y busco algo que he extraviado, que he
añorado, que existe y ha existido, pero que no
reconozco. Entre sombras trato de agarrar esa
mano para ver si un letrero se asoma en el camino
No sé cómo, pero estoy en esta vereda y observo sus
rostros pintados con témpera. Me miran con extrañeza ,
murmurando....................... Todo esto porque entre vinos
y chelas quiero volar, quiero encontrar esa manta que tallé
en un tronco en siglos pasados.
Qué miran, sus ojos dormidos, callados y falsos no han
visto a un weón borracho tomando una brocha, pintando árboles
tallando cielos y buscando esa semilla que dejé en algún lugar.
Bajo la última lata entre bancas, tierras y hojas vomito sobre
lo que pudre el oxígeno, el cáncer que aniquila mis huesos, el frío
que paraliza mis letras.
Me despido de la imágen perfecta que dibujé en tu rostro
y de añorar tu mirada. Me despido de esas miradas falsas
que estaban en mi círculo.
Abrazo lo que siempre ha estado a un costado de ese camino
de ramas y tomo pinceles que pinten mi rostro, para seguir
buscando esa semilla después de dormir mi borrachera
lunes, 25 de octubre de 2010
Desde tu partida
Siento como si todo
se detuviera, si el reloj nunca hubiese
avanzado. Siento que el
ayer es el hoy y será el mañana
Siento que me siento en esa
vereda que caminamos juntos.
Siento que el tiempo es una evanescencia
de nuestras miradas.
Siento que ese canal sigue mostrando
la estación del ayer.
Siento que tu risa sigue golpeando
muros. Siento que dices tranquilo.
Siento que sigues construyendo de barro
tus manos. Siento que nuestras manos
se rozan en patronato.
Siento que tu voz es llevada por
tormentas. Siento que me lanzo al cielo
tratando de buscarla.
Siento un grito que llega a mi cráneo
castigado.
Siento que en 2990 se venderán unos
zapatos. Siento que es pascua y nuestros
codos se juntarán.
Siento que busco en el subterráneo.
Siento que tu lenguaje es evaporado .
Siento que tu mirada se diluye.
Siento que estoy pal pico
Siento que tu mirada está a mi lado
cuando una lágrima cae en la copa vacía
se detuviera, si el reloj nunca hubiese
avanzado. Siento que el
ayer es el hoy y será el mañana
Siento que me siento en esa
vereda que caminamos juntos.
Siento que el tiempo es una evanescencia
de nuestras miradas.
Siento que ese canal sigue mostrando
la estación del ayer.
Siento que tu risa sigue golpeando
muros. Siento que dices tranquilo.
Siento que sigues construyendo de barro
tus manos. Siento que nuestras manos
se rozan en patronato.
Siento que tu voz es llevada por
tormentas. Siento que me lanzo al cielo
tratando de buscarla.
Siento un grito que llega a mi cráneo
castigado.
Siento que en 2990 se venderán unos
zapatos. Siento que es pascua y nuestros
codos se juntarán.
Siento que busco en el subterráneo.
Siento que tu lenguaje es evaporado .
Siento que tu mirada se diluye.
Siento que estoy pal pico
Siento que tu mirada está a mi lado
cuando una lágrima cae en la copa vacía
lunes, 18 de octubre de 2010
Mundos paralelos
Qué raro es todo esto, jugamos
en mundos paralelos y nuestras
miradas se adormecen en los cementos.
Buscamos en los vientos y
drogamos el pensamiento
(Todo esto en mundos paralelos)
(En un monte, en los valles,
en las calles, en los mares, en los
cuartos, en los bares escribimos al mismo tiempo)
Cada uno busca un sentido, para grabar
en las hojas de palabras que perduren
en los tiempos
Depositado sobre una vereda (de botellas)
busco lenguajes para pintar
nuevas palabras.
(qué están ahí entre rocas, pero faltan ser escuchadas).
Ubicados como en un manicomio,
buscamos siglos de antaño.
Rostros que salgan de lo estático
(En mundos paralelos)
Deposito mis entrañas
sobre esa muralla y converso con
Freud sobre mis palabras
Esto es como jugar a la nada,
pero que nada más hermosa es
transformar las palabras.
Somos como unos escarabajos
que viven en los subterráneos
buscando la tierra que hable sobre
nuestras manos.
Estar en este submundo, fumando un verde
del cielo, me pregunto por qué escribo otros han dicho
escribí pero no fui feliz (Adhiero)
(pensar, escribir y leer sobre hojas
que se depositan en el camino)
No estamos en diarios ni en conversaciones
de esos viejos del canon. Pero, que hermoso
escribir en estos mundos de barro.
Pasaban sobre esta vereda, miradas
que no hablaban y buscaban entre mis
manos la niñez de su pasado.
Qué extraño es todo, en un rincón de las
tierras alguién retrata la fotografía que se refleja
en las piedras que sube por sus hombros y las
plasma en el viento.
Mejor camino y llego a ese rincón
(con retratos, lenguajes de miradas,
vientos de trascendencia y barros de vivencias)
para sentarme a conversar con mis otros lenguajes
y eternizarlos en los siglos de la tierra.................................................................
en mundos paralelos y nuestras
miradas se adormecen en los cementos.
Buscamos en los vientos y
drogamos el pensamiento
(Todo esto en mundos paralelos)
(En un monte, en los valles,
en las calles, en los mares, en los
cuartos, en los bares escribimos al mismo tiempo)
Cada uno busca un sentido, para grabar
en las hojas de palabras que perduren
en los tiempos
Depositado sobre una vereda (de botellas)
busco lenguajes para pintar
nuevas palabras.
(qué están ahí entre rocas, pero faltan ser escuchadas).
Ubicados como en un manicomio,
buscamos siglos de antaño.
Rostros que salgan de lo estático
(En mundos paralelos)
Deposito mis entrañas
sobre esa muralla y converso con
Freud sobre mis palabras
Esto es como jugar a la nada,
pero que nada más hermosa es
transformar las palabras.
Somos como unos escarabajos
que viven en los subterráneos
buscando la tierra que hable sobre
nuestras manos.
Estar en este submundo, fumando un verde
del cielo, me pregunto por qué escribo otros han dicho
escribí pero no fui feliz (Adhiero)
(pensar, escribir y leer sobre hojas
que se depositan en el camino)
No estamos en diarios ni en conversaciones
de esos viejos del canon. Pero, que hermoso
escribir en estos mundos de barro.
Pasaban sobre esta vereda, miradas
que no hablaban y buscaban entre mis
manos la niñez de su pasado.
Qué extraño es todo, en un rincón de las
tierras alguién retrata la fotografía que se refleja
en las piedras que sube por sus hombros y las
plasma en el viento.
Mejor camino y llego a ese rincón
(con retratos, lenguajes de miradas,
vientos de trascendencia y barros de vivencias)
para sentarme a conversar con mis otros lenguajes
y eternizarlos en los siglos de la tierra.................................................................
martes, 12 de octubre de 2010
A Víctor Jara
Siglos de siglos eran tu palabra
que tocabas en las esperanzas.
Tu risa inundaba en los rostros simples
Tu mano nacía de plegarias de antaño
Tenías el fusil más peligroso
y tu mirada era como un fuego de ráfagas.
Eras más que una tonada, eras la guitarra de palabras
Hombre de lenguaje del viento
que tomabas entre tus manos, para construir
Caminos de otros mundos.
Sujeto de ropajes gastados
y de caminatas eternas
comprendías los mensajes de las vivencias.
Eres un enemigo, porque no sabías de asesinos.
Estrechemos nuestras manos, hermanos, para
evocar tu guitarra, porque tu lenguaje perdura
Sobre montañas.
Los odios se apoderaron de tu cuerpo, pero no de tu palabra
Quisieron enfrentar sus balas contra tu fusil. 44 disparos paralizaron
el reloj. Pero, tu mirada traspasó los tiempos y se volvió milenaria.
Las palabras, y golpes de antaño quisieron silenciar tu guitarra. Pero tu lenguaje
se transforma en flujos de trascendencia. Y ellos no pudieron destruir tu fusil
Que era formado de amor y libertad.
Tus últimas palabras siguen viviendo en nuestros entornos y los vientos traen tu lenguaje que habla por sí solo en este momento
“¡Qué espanto causa el rostro del fascismo!
Llevan a cabo sus planes
con precisión artera sin importarles nada.
La sangre para ellos son medallas.
La sangre del compañero Presidente
golpea más fuerte que bombas y metrallas.
Así golpeará nuestro puño nuevamente” Víctor Jara
que tocabas en las esperanzas.
Tu risa inundaba en los rostros simples
Tu mano nacía de plegarias de antaño
Tenías el fusil más peligroso
y tu mirada era como un fuego de ráfagas.
Eras más que una tonada, eras la guitarra de palabras
Hombre de lenguaje del viento
que tomabas entre tus manos, para construir
Caminos de otros mundos.
Sujeto de ropajes gastados
y de caminatas eternas
comprendías los mensajes de las vivencias.
Eres un enemigo, porque no sabías de asesinos.
Estrechemos nuestras manos, hermanos, para
evocar tu guitarra, porque tu lenguaje perdura
Sobre montañas.
Los odios se apoderaron de tu cuerpo, pero no de tu palabra
Quisieron enfrentar sus balas contra tu fusil. 44 disparos paralizaron
el reloj. Pero, tu mirada traspasó los tiempos y se volvió milenaria.
Las palabras, y golpes de antaño quisieron silenciar tu guitarra. Pero tu lenguaje
se transforma en flujos de trascendencia. Y ellos no pudieron destruir tu fusil
Que era formado de amor y libertad.
Tus últimas palabras siguen viviendo en nuestros entornos y los vientos traen tu lenguaje que habla por sí solo en este momento
“¡Qué espanto causa el rostro del fascismo!
Llevan a cabo sus planes
con precisión artera sin importarles nada.
La sangre para ellos son medallas.
La sangre del compañero Presidente
golpea más fuerte que bombas y metrallas.
Así golpeará nuestro puño nuevamente” Víctor Jara
domingo, 3 de octubre de 2010
Morir para vivir
En ese espacio sin muros
corría un viento con olor antaño
En un extremo estabas tú, en esa
arena de vivencias
En el otro extremo estaba, yo, sentado en esa
roca milenaria.
Nuestras miradas se cruzaron y la tierra
empezó a girar.
Tonadas de otras vidas empezaron a llegar
junto a la rueda del camino............................
Hojas, hojas, hojas golpeaban nuestros rostros
y buscábamos (Entre piedras) el lenguaje
común de esos siglos pasados.
Nutriéndonos del viento que enseñaban unos mensajes
de ruptura
Nuestras miradas estaban como un fuego
y quisimos juntarnos, como en vidas pasadas.
Recogimos nuestros pasos gastados (por largas caminatas),
pero no pude sostener tu mirada, en ese segundo te cubrí
con mi manta y fusilé mi alma.
Al caer vi mi rostro que me cubrió con mi manta, para
abrazarme en los tiempos milenarios y juntar nuestras tonadas
como antaño.
corría un viento con olor antaño
En un extremo estabas tú, en esa
arena de vivencias
En el otro extremo estaba, yo, sentado en esa
roca milenaria.
Nuestras miradas se cruzaron y la tierra
empezó a girar.
Tonadas de otras vidas empezaron a llegar
junto a la rueda del camino............................
Hojas, hojas, hojas golpeaban nuestros rostros
y buscábamos (Entre piedras) el lenguaje
común de esos siglos pasados.
Nutriéndonos del viento que enseñaban unos mensajes
de ruptura
Nuestras miradas estaban como un fuego
y quisimos juntarnos, como en vidas pasadas.
Recogimos nuestros pasos gastados (por largas caminatas),
pero no pude sostener tu mirada, en ese segundo te cubrí
con mi manta y fusilé mi alma.
Al caer vi mi rostro que me cubrió con mi manta, para
abrazarme en los tiempos milenarios y juntar nuestras tonadas
como antaño.
viernes, 24 de septiembre de 2010
Sentada a un costado de la micro
Rios, circulan en esa vereda
y tú sentada a un costado del
asiento basural.
Tocando los cascabeles del camino.
Sentada en ese espacio prohíbido,
embrillantas las luces de tu
círculo.
Gemidos en cantatas llegan al
reloj de manececillas (Como un reloj de arena).
El tiempo se reducía para llegar a mi destino,
pero nuestras miradas se cruzaban en distintas
latitudes
Nuestra separación eran esqueletos
y un largo camino interceptados por
vocecillas.
Nos movíamos circulando en Santiago
y en lugares que nuestras manos han soslayado
en alguna de nuestras vidas.
El tiempo se detenía, produciendo una
embriaguez de los sentidos.
La mirada volteaba sobre tu cabeza
y te cubrías los senos con un adorno de tus
cabellos.
El reloj, cayó y avanzaron siglos que se
perpetuaron en tu cuerpo.
Sólo rocé tu mano cuando terminó
el recorrido del camino, en el sonido de
un TIMBRE que indicaba lo vivido
y tú sentada a un costado del
asiento basural.
Tocando los cascabeles del camino.
Sentada en ese espacio prohíbido,
embrillantas las luces de tu
círculo.
Gemidos en cantatas llegan al
reloj de manececillas (Como un reloj de arena).
El tiempo se reducía para llegar a mi destino,
pero nuestras miradas se cruzaban en distintas
latitudes
Nuestra separación eran esqueletos
y un largo camino interceptados por
vocecillas.
Nos movíamos circulando en Santiago
y en lugares que nuestras manos han soslayado
en alguna de nuestras vidas.
El tiempo se detenía, produciendo una
embriaguez de los sentidos.
La mirada volteaba sobre tu cabeza
y te cubrías los senos con un adorno de tus
cabellos.
El reloj, cayó y avanzaron siglos que se
perpetuaron en tu cuerpo.
Sólo rocé tu mano cuando terminó
el recorrido del camino, en el sonido de
un TIMBRE que indicaba lo vivido
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Bicentenario
En esta copa está esa mirada fundida y escondida
Mis pies se esconden y los tuyos no aparecen
Vuelas con alas de acero y tu risa está programada
Nos abrazamos y no sabemos por qué
Celebramos y bailamos en nubes
Y en las cimas nos escupen
Palabras, y falsos ropajes
Manipulados y callados
Maquillaje adornan el ambiente
Caminar cuando la roca cae
y los mares se levantan
pero nuestros ojos ven horizontes cuadrados
Nunca hemos abrazado nuestros ojos
Porque son caretas las que manejan nuestro lenguaje
y la esencia es un termino cagado de indiferencia
Te abrazo en la semilla y los cosmos y en la esencia
Porque quiero evocar las miradas al exterior
Camino y me hago tierra para llegar a la esencia
Para divagar en el tiempo y abrazarte hermano de mapu
Definitivo no quiero gritar, ni celebrar
Palabras escondidas, calladas y ocultadas
Que duermen en las conciencias
No quiero decir 200 años de opresiones e injusticias
No quiero bailar en los cerros manchados, mientras hermanos mueren por bailar
En la dignidad.
Mis pies se esconden y los tuyos no aparecen
Vuelas con alas de acero y tu risa está programada
Nos abrazamos y no sabemos por qué
Celebramos y bailamos en nubes
Y en las cimas nos escupen
Palabras, y falsos ropajes
Manipulados y callados
Maquillaje adornan el ambiente
Caminar cuando la roca cae
y los mares se levantan
pero nuestros ojos ven horizontes cuadrados
Nunca hemos abrazado nuestros ojos
Porque son caretas las que manejan nuestro lenguaje
y la esencia es un termino cagado de indiferencia
Te abrazo en la semilla y los cosmos y en la esencia
Porque quiero evocar las miradas al exterior
Camino y me hago tierra para llegar a la esencia
Para divagar en el tiempo y abrazarte hermano de mapu
Definitivo no quiero gritar, ni celebrar
Palabras escondidas, calladas y ocultadas
Que duermen en las conciencias
No quiero decir 200 años de opresiones e injusticias
No quiero bailar en los cerros manchados, mientras hermanos mueren por bailar
En la dignidad.
viernes, 3 de septiembre de 2010
Inventado
Me encontré en una dimensión que era desconocida
Miré un piso de hojas que sacudías mis pies
Y te miré a ti, y solo pude abrazarte en el velo de la luna
Solo pude besarte cuando mis ojos se cerraban
Corrí por murallas que eran de ramas
y tus ojos eran de aguas, pero mis ojos no hablaban
Una vez más callé en esas orbitas mientras bebo un café
en el círculo de fuego
Te escribí una carta, mientras volví a correr, arranque mi manta
y la tiré al infinito
Tomé mis manos y las dejé en los costados de las ramas
Inventé un lenguaje para obsequiarte
y lo guardé en el fondo de los mares
Entregué mi rostro en las rocas
y te besé en las cosmovisiones
Destruí mi cuerpo y me callé
Esa carta se construyó del viento y de la esencia
Y tus ojos me hablaron y un ciclo cayó sobre mí
Y te tomé en un mundo que construí con mis manos
Pero se aniquiló cuando abrí mis ojos
y ya no te tomé para ver mi mundo, sino que ahora tomé para desaparecer
Miré un piso de hojas que sacudías mis pies
Y te miré a ti, y solo pude abrazarte en el velo de la luna
Solo pude besarte cuando mis ojos se cerraban
Corrí por murallas que eran de ramas
y tus ojos eran de aguas, pero mis ojos no hablaban
Una vez más callé en esas orbitas mientras bebo un café
en el círculo de fuego
Te escribí una carta, mientras volví a correr, arranque mi manta
y la tiré al infinito
Tomé mis manos y las dejé en los costados de las ramas
Inventé un lenguaje para obsequiarte
y lo guardé en el fondo de los mares
Entregué mi rostro en las rocas
y te besé en las cosmovisiones
Destruí mi cuerpo y me callé
Esa carta se construyó del viento y de la esencia
Y tus ojos me hablaron y un ciclo cayó sobre mí
Y te tomé en un mundo que construí con mis manos
Pero se aniquiló cuando abrí mis ojos
y ya no te tomé para ver mi mundo, sino que ahora tomé para desaparecer
miércoles, 25 de agosto de 2010
Pedagogía
Estoy una vez más acá sentado en esta calle
Y las miradas están perdidas, porque no sé conocen ni ellos mismos
Están acallados no lo sé, pero no son ellos
Me siento y tomo el puño del cielo. Estoy cansado y hoy no quiero ocupar eufemismos
Quiero vomitar sobre las caras de los hipócritas que me hablan de futuros
Quiero tomar un árbol y sembrarlo en su rostro
Pretendo coger el fuego y gritarles que lo tomé del alma
Levantaré hojas del pasado, del presente y del futuro y construiré mi bandera
Los miro como me dictan cátedras desde montes y cadenas
Quiero volver a esa calle y volar
Malditos manipuladores, por sus poros sale odio y destrucción, sino
El oxigeno responderá
Recuerdo cada año que camino por estas mismas calles y despierto y todo es igual
Grito, salto, pero todo vuelve a la “normalidad”
Escupiría en su puto rostro para decirles que no creo en todo lo que creen
Tomé mi manta, me cubrí y quise dormir. Me cansaba de esta realidad
Dormir!!!! Pretendes dormir!!!! Escuche mi alma que se clavaba como una espina
Mientras afuera existen otros que gritan sin mover su boca y otros que se levantan del lodo y tú pretendes dormir
Tomé un poco del cielo, tomé prestada el ala de un pájaro
Prendí una fogata y quemé el miedo de lo real
No reproducir este sistema será la consigna
Desde mi mirada de otras miradas saqué un plumón y dije mi respuesta a ustedes
Será pedagogía
Y las miradas están perdidas, porque no sé conocen ni ellos mismos
Están acallados no lo sé, pero no son ellos
Me siento y tomo el puño del cielo. Estoy cansado y hoy no quiero ocupar eufemismos
Quiero vomitar sobre las caras de los hipócritas que me hablan de futuros
Quiero tomar un árbol y sembrarlo en su rostro
Pretendo coger el fuego y gritarles que lo tomé del alma
Levantaré hojas del pasado, del presente y del futuro y construiré mi bandera
Los miro como me dictan cátedras desde montes y cadenas
Quiero volver a esa calle y volar
Malditos manipuladores, por sus poros sale odio y destrucción, sino
El oxigeno responderá
Recuerdo cada año que camino por estas mismas calles y despierto y todo es igual
Grito, salto, pero todo vuelve a la “normalidad”
Escupiría en su puto rostro para decirles que no creo en todo lo que creen
Tomé mi manta, me cubrí y quise dormir. Me cansaba de esta realidad
Dormir!!!! Pretendes dormir!!!! Escuche mi alma que se clavaba como una espina
Mientras afuera existen otros que gritan sin mover su boca y otros que se levantan del lodo y tú pretendes dormir
Tomé un poco del cielo, tomé prestada el ala de un pájaro
Prendí una fogata y quemé el miedo de lo real
No reproducir este sistema será la consigna
Desde mi mirada de otras miradas saqué un plumón y dije mi respuesta a ustedes
Será pedagogía
sábado, 14 de agosto de 2010
Poesía
Nos encontramos en esa mirada,
cuando mis pasos eran de hojas y tú eras la tierra
Fue como la conexión a otras galaxias, pero a veces sentía que no eras mía
Eras una carta atávica que traía las letras, para plasmarla en el viento
Creo que te divides en dos, pero a la vez eres una
No eres mía, porque perteneces al viento que se ilumina, cuando fluyen a través de mí
Naces, porque estás cansada de habitar en esas rocas
y nos juntamos cuando mi manta cubre mi pecho
Pero también a veces me perteneces, porque soy yo el que habla:
yo navego en las locuras y pretendo retratar mi mirada que nace como fuego
cuando algunos pretende callarla
Soy un humilde, sujeto de vientos y tierras, como cualquiera
Pero yo quiero escuchar los vientos que gritan a fuego
Algunos prefieren dormir, yo quiero fabricar el pan construido por diversas manos
Quiero ser parte de un árbol, y escuchar la lluvia cuando azota mis neuronas
No soy ningún pequeño dios. Como algunos se proclaman
Dios dicen ser, pero son incapaces de escuchar el lenguaje de la tierra y menos expresan la mirada.
Solo embellecen los cascarones.
Acá estoy frente al mundo, olvidado que es mundo
Estoy leyendo hojas que poseen historias
A veces me siento a observar como los pies caminan en sombras
Y pretendo retratar las sombras que observo en los ojos,
para fabricar un puente de mantas y sentarnos a conversar sobre los que nos roza,
pero no sentimos en lo más mínimo
En definitiva eres un puente, un canal de galaxias que quieren ser escuchadas
Y a la vez, eres mi medio para decir las torturas que emanan de algunos
Y los miedos que posan en mis hombros
En conclusión eres una mezcla, tienes lenguaje propio, eres mía, como del viento
En resumen, eres poesía
miércoles, 28 de julio de 2010
Locura
Miré. Me levanté de esa pieza oscura
Era locura las letras escritas en aquellas paredes
Una manta quería cubrir la hoja, que se posaba sobre el piso
Loco gritaron unas voces
Cogí una rama, encendí fuego cuando la junté con la tierra
Marcaron mi rostro, nuevamente decía: Loco
Mi mano se hundió en el pozo y escribí: locura es no hablar
Loco, loco, loco,…. Mis pies anduvieron sobre tierra infinitas
Y yo observaba sin escuchar esas voces que desviaban la mirada
Llegué a aquella plaza o ¿no? No sé, pero llegué cuando la luna brillaba
Mis manos un poco rojas por los fríos o por las miradas extrañas de esas voces
Las voces disminuían, pero no porque dejaran de gritarme loco, sino porque yo ya no escuchaba. Estaba en otro ciclo de vida
Cogí un puñado de tierra dormida, coloqué sobre ella una hoja, lancé una manta
El aire sopló más fuerte, escribí, junté las manos de otros “locos” y juntos gritamos “abrazamos la locura, porque no queremos dormir en el fondo del lodo”
Era locura las letras escritas en aquellas paredes
Una manta quería cubrir la hoja, que se posaba sobre el piso
Loco gritaron unas voces
Cogí una rama, encendí fuego cuando la junté con la tierra
Marcaron mi rostro, nuevamente decía: Loco
Mi mano se hundió en el pozo y escribí: locura es no hablar
Loco, loco, loco,…. Mis pies anduvieron sobre tierra infinitas
Y yo observaba sin escuchar esas voces que desviaban la mirada
Llegué a aquella plaza o ¿no? No sé, pero llegué cuando la luna brillaba
Mis manos un poco rojas por los fríos o por las miradas extrañas de esas voces
Las voces disminuían, pero no porque dejaran de gritarme loco, sino porque yo ya no escuchaba. Estaba en otro ciclo de vida
Cogí un puñado de tierra dormida, coloqué sobre ella una hoja, lancé una manta
El aire sopló más fuerte, escribí, junté las manos de otros “locos” y juntos gritamos “abrazamos la locura, porque no queremos dormir en el fondo del lodo”
miércoles, 21 de julio de 2010
No se ha aprendido nada
La ventana se volvió abrir
El viento es el mismo que sopla
El pan se calienta en las manos
del cerro olvidado
Las hojas vuelan junto a mi mirada
que se pierde en la gota que se desvanece en el aire
Mi mirada reposa en la piedra que sigue en el mismo lugar
Mi mirada divaga en los mundos desconocidos
Será que nada está reconocido
Será esa ventana que se abre, para perder la mirada
Para poder volar en alas de cantos
El último árbol florece, mi mano quiere volver a tocar
Lo que se ha perdido, pero el ciclo se ha repetido
Todo es un círculo de piedras que chocan, porque las historias
Son las mismas, ni la mirada se ha renovado en la ventana que se abre
Cuando queremos volver a divagar, no se ha aprendido nada.
El viento es el mismo que sopla
El pan se calienta en las manos
del cerro olvidado
Las hojas vuelan junto a mi mirada
que se pierde en la gota que se desvanece en el aire
Mi mirada reposa en la piedra que sigue en el mismo lugar
Mi mirada divaga en los mundos desconocidos
Será que nada está reconocido
Será esa ventana que se abre, para perder la mirada
Para poder volar en alas de cantos
El último árbol florece, mi mano quiere volver a tocar
Lo que se ha perdido, pero el ciclo se ha repetido
Todo es un círculo de piedras que chocan, porque las historias
Son las mismas, ni la mirada se ha renovado en la ventana que se abre
Cuando queremos volver a divagar, no se ha aprendido nada.
viernes, 9 de julio de 2010
trascendencia
La noche está con la luz más brillante
caen cartas de tierra
y expresan la sincronía en el término del ciclo.
Relámpago de fuego cae en la hoja que sostenía mi mano ,
para mostrar la oscuridad del día.
Son vientos de trascendencia
que se incrustan en mis poros
y con ellos nazco
después de haber matado el corazón que ya no latía
fueron siglos, de la oscuridad de la luz
caminando entre piedras de fuego
todo era concreto en mis ojos de la nada
Corazón te deposito en la tierra
Donde los gatos juegan con las estrellas
El lápiz que sostuve el segundo
escribe en esta nueva luz de oscuridad
me negué a morir
hasta que mis ojos vieron
lo oculto de la vida
Morí para ver lo que la luz esconde
Y termina el ciclo que un día comencé
En esa montaña desconocida
Llena de fuego que manchaba mis ojos
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)